En julio de 2007 el PSOE, incumpliendo un acuerdo del Congreso, se negó enviar una fragata a Somalia para proteger los barcos españoles.
Puede que hoy, Zapatero lamente no haber ejecutado un mandato que es de obligado cumplimiento.
El pasado domingo día 21 a las 13:00 horas, varios piratas abordaron un barco español que faenaba a 250 millas de la costa de Somalia. Los asaltantes armados con lanzagranadas secuestraron a los veintiséis tripulantes, de los cuales trece son españoles y otros trece de diferentes nacionalidades. La intención de los piratas era muy simple, querían dinero.
Inmediatamente el gobierno formó un comité de crisis presidido por la señora De la Vega. Con la intención de asustar a los piratas, la ministra de defensa envió un avión para controlar desde el aíre la situación de los secuestradores; y la fragata Méndez Núñez, la más moderna de la Armada Española que incluso puede lanza misiles “Tomahawk”, esos que Zapatero compra a Bush y que este utilizó para invadir IRAK. La misión era de carácter disuasorio, estaba totalmente prohibido el uso de la fuerza, los piratas sabían que Zapatero no ordenaría hacer un solo disparo y que como hombre de paz pagaría sin rechistar. Como a sí fue, me hubiera sorprendido que hiciera otra cosa.
Durante los días del secuestro la información que el gobierno tenía la obligación de dar brillaba por su ausencia, comunicaba banalidades que no aclaraban nada. El viernes día 25 la vicepresidenta decía: “A día de hoy, no hay ninguna novedad especial y debemos seguir en esta espera”. Al día siguiente llega la gran noticia, la vicepresidenta comparece ante los medios de comunicación y dice: “El barco Playa de Bakio a sido liberado”. A la vez eludía responder a ciertas preguntas, una de ellas muy comprometida: ¿Se ha pagado rescate? No contestó, más o menos vino a decir que no era el momento de hacer preguntas de ese tipo, que era el momento de la alegría. A esa hora los secuestradores ya habían abandonaron el barco fondeado a dos millas de la costa, después de recibir un millón de euros que el armador pagó por el rescate. Tras la liberación el atunero, “protegido por la fragata Méndez Núñez”, puso rumbo a las islas Seychelles. El Gobierno Vasco también ha mostrado su satisfacción por el final feliz de este secuestro y agradece al propietario del barco el trabajo de mediación que ha realizado estos días tan duros, dejando claro que todo el proceso de negociación lo ha llevado de forma única y exclusiva el armador.
La vicepresidenta tampoco aclaró el número de piratas, ni cómo huyeron de la zona una vez que pusieron en libertad a los marineros. Se limitó a asegurar que los servicios de inteligencia españoles siguen trabajando para conseguir detenerlos. Además, apeló a la comprensión de los informadores para no arrojar más luz sobre cómo se ha producido el final de secuestro. Todo oculto, como siempre. Sin embargo LA RAZÓN ha podido saber de fuentes “oficiosas”, que el armador del pesquero pagó el rescate y que el gobierno buscará “las fórmulas oportunas” para compensar el desembolso realizado. El País cifra la cantidad pagada en 766.188 euros. No hace falta ser un lince para darse cuenta de que el gobierno pactó con el armador: “Tu paga que yo te lo devuelvo ampliamente en subvenciones, tu recuperas a los tripulantes y nosotros salvamos la cara”. El día que Zapatero diga una verdad, será fiesta no ya en España, sino en todo el mundo. Su capacidad de mentir sólo se ve oscurecida por su incapacidad de decir la verdad.
Pero aunque el gobierno pretende esconder la verdad, afortunadamente todavía existe una prensa libre que informa de lo que Zapatero pretende ocultar. Si la vicepresidenta leyera esa prensa, y no otras, se enteraría que el presidente de la autoridad portuaria de la localidad somalí de Haradhere, Abdisalam Jalif Ahmed afirmó que los piratas recogieron el dinero en un barco pequeño y se trasladaron en lancha a la localidad de El Hud donde alquilaron unos coches y se marcharon sin que nadie les detuviera. Seguramente sin que los espías del CNI y la Unidad de Operaciones Especiales se lo impidieran. Los secuestradores estaban en tierra, sin rehenes y los dejaron marchar. Eso es lo que tiene que aclarar Zapatero y Rajoy preguntárselo. Y qué dicen de esto nuestros gobernantes; pues nada, no ha querido explicar los detalles de la liberación, se niegan admitir que se ha pagado rescate. Si nos ha dicho que el feliz desenlace ha sido gracias la labor del gabinete de crisis, a la gestión empresa armadora del pesquero, a la comunidad internacional y especialmente los gobiernos de Estados Unidos, Francia y Somalia. Insisten en que la liberación es fruto de la gestión diplomática. Llaman “diplomacia” a una vergonzosa negociación mano a mano con delincuentes del Tercer Mundo. Una potencia europea claudicando ante la extorsión de unos piratas, y una Marina de Guerra reducida al papel de ambulancia flotante y escolta de gala para el cambalache. Eso es lo que tenemos, quizás porque lo merecemos.
La fragata “Méndez Núñez”.
España carece de un protocolo de emergencia como el que existe en Francia, eso hace inviable la capacidad de reacción ante situaciones límite como esta. El pasado 4 de abril Francia se enfrentó a una situación similar, los tripulantes del velero de lujo Ponant fueron secuestrados frente a las costas somalíes. Ese mismo día se activó el plan de emergencias “Pirate-Mer”, trasladando un equipo del Grupo de Intervención a la zona preparado para actuar. Una vez pagado el rescate y liberados los treinta tripulantes, los comandos franceses atacaron en su huida a varios vehículos desde los helicópteros abatiendo algunos piratas, capturando a otros y recuperando buena parte del dinero pagado. Es cierto que varios escaparon, pero el ejército francés respondió con la contundencia que un secuestro merece. Dejando claro de que quien la hace la paga. Mostrarse como un país pagador sólo ayuda a que te secuestren más veces y dar “legalidad” al pirateo.
Durante los días del conflicto la ayuda prestada por los Estados Unidos y Francia ha sido muy de agradecer; los yankis malvados han ido informando sobre los movimientos del buque y de los piratas, también han ofrecido aprovisionamiento a los efectivos aéreos y marítimos desplegados por España. Francia ha realizado la gestión diplomática que Moratinos no hace, se enteró de la liberación de los rehenes por la prensa. Una vez más, el gobierno de Zapatero se muestra incapaz de defender nuestros intereses nacionales frente a cualquier tipo de amenaza y practica una rendición preventiva. Tenemos un ejército que se dedica a repartir bocadillos y tiritas por el mundo en vez de actuar con contundencia donde haga falta, es el gobierno quien le impide actuar. ¿Ha pensado nuestro presidente en la cantidad de seres inocentes que matará la guerrilla somalí con el dinero que le ha regalado?
No es la primera vez que un incidente de este tipo ocurre en la zona de Somalia, el 3 de noviembre de 2005 el atunero Albakora IV fue perseguido durante varias horas por varias lanchas rápidas cuando se hallaba faenando a 170 millas de la costa, al final fue capturado; los secuestradores pidieron 100 millones de las antiguas pesetas por su liberación. Dinero que al parecer recibieron en Londres. En aquella ocasión no hubo despliegue militar, simplemente el armador pagó y punto. Ese fue el motivo por el cual en el debate del estado de la Nación de 2007, el PNV hizo una propuesta de resolución, que aprobó el Congreso, para que el gobierno enviara a esa zona una patrullera y un helicóptero, dotados de medios suficientes para vigilar y proteger a los barcos que durante agosto, septiembre y octubre, meses en los que la flota de cerco-atunera española trabaja en la zona y así evitar lo que ahora ha ocurrido. Solo el PSOE votó en contra, por lo tanto no se ejecutó el mandato parlamentario. Parece ser que si ellos no dan su visto bueno no se ejecuta nada. Zapatero cree que España es suya, quizás no sepa que cuando el Congreso aprueba algo su ejecución es de obligado cumplimiento, pero eso a él le da igual hace lo que le da la gana y quiere.
Después de dos secuestros, en quince días, EE.UU. y Francia han comenzado a redactar un proyecto de resolución para que la ONU pueda autorizar la persecución de embarcaciones piratas dentro de las aguas territoriales de Somalia. En esas reuniones no participa España, no ha sido invitada a pesar de que el último barco secuestrado es español. Bush no permite la presencia de ningún representante de Zapatero. Estamos pagando la “sentada ante la bandera Yanki” y la huida de IRAK.
Solo queda dar gracias a Dios por el feliz retorno, a sus hogares, de todos los secuestrados. Para ellos y sus familiares han sido siete días de llantos, miedos e incertidumbres.
Alcalá de Guadaíra 29 de abril de 2008.
José Calderón Ruiz.